Un test de máxima exigencia. Eso fue lo que encontró nuestro equipo Juvenil este pasado sábado frente al Madrid Euro Soccer Academy, un combinado internacional que sirvió como termómetro perfecto para seguir avanzando en la preparación de la temporada.
El objetivo de la pretemporada es crecer, mejorar y poner a prueba los conceptos trabajados en los entrenamientos. Bajo esa premisa, nuestros juveniles vivieron una experiencia invaluable frente al Madrid Euro Soccer Academy, un equipo formado por jugadores internacionales que se preparan en España para perfeccionar su juego.
El partido fue un desafío constante y un choque de gran intensidad, justo el tipo de prueba que necesita el equipo para coger ritmo y solidez. El resultado fue lo de menos; lo importante fue la actitud, la capacidad de reacción y la evolución mostrada sobre el terreno de juego. Encuentros como este «nos exigen al máximo», tal y como destacaron desde el cuerpo técnico, y son los que verdaderamente «nos hacen crecer y prepararnos mejor para lo que viene».
Cada minuto en el campo es una lección, y enfrentarse a equipos con unas cualidades diferentes es el mejor combustible para la mejora colectiva e individualmente.
La sensación es positiva y el camino es el correcto. El trabajo no se detiene y la ilusión sigue en aumento.



















